runescape gold pandora charms cheap mbt men vestes moncler ghd hair chloe sunglasses montb lanc ballpoint pen online movie spy pen camera tiffany and co rs account rs online
 








El Matrimonio Perfecto
Por Allan Horback

Traduc.: Susana Oyola SGIPy

This experience can be found in English at: http://www.gakkaionline.net/Experiences/PubsMarriage.html

He vivido en Corea del Sur desde 1991. Comencé a practicar el Budismo de Nichiren Daishonin en 1988, pero dejé cuando llegué a Corea. Sentí que no conseguía nada en mi práctica y en ningún lugar de mi vida. Entonces, como dice el dicho, el complot se espesó. 

Algunos miembros de la SGI se enteraron de mí y me preguntaron si me gustaría ir a una reunión. Ahí es donde escuché la siguiente historia, que cambió mi actitud y mi comprensión del Budismo de una vez y para siempre. 

Había una pareja en la reunión, los llamaremos el Sr. y la Sra. C. obviamente estaban enamorados tanto que pensé que eran recién casados. Verdaderamente, estaban casados hacía mucho tiempo. El Sr. C hablaba con entusiasmo, sus ojos brillaban con vigor mientras hablaba acerca de los beneficios del Budismo de Nichiren Daishonin o al mirar a su esposa. Aquí estaba un hombre feliz y en paz.

Después de la reunión, impresionado con su fuerte devoción, le pregunté cómo había llegado a tener una fe tan fuerte. Lo qué me dijo influyó tanto en mí, que no sólo hizo que comenzara a practicar otra vez, sino que llegué a ser después el responsable del distrito de Songton. 

Su historia comenzaba con su esposa, quien primero le enseñó cómo invocar. Ella quería que él invocara arduamente, y eso fue lo que él hizo, invocó arduamente. El tenía problemas con el Budismo y con invocar y sólo lo hacía para apaciguar a su esposa. Además, se sentía atrapado en un matrimonio sin amor. Su esposa empujándolo a practicar era apenas otro ejemplo, sentía, de cómo ella siempre lo empujaba para hacer las cosas, él no disfrutaba. 

Su recitación del Gongyo era apenas algo apurarse y salir de eso. Entonces un día, un responsable mayor lo visitó y le preguntó al Sr. C ¿cómo iba su práctica? 
Le contestó que iba tan bien como su matrimonio. Preguntado para aclarar, contestó que no era feliz con nada. 

El responsable entonces le explicó que debía invocar por  algo que él quería, y que si en 100 días no lo lograba, entonces este Budismo no era para él. 

El Sr. C pensó en qué podía ser difícil de lograr en 100 días y le agradeció al responsable, asegurándole que invocaría vigorosamente. ¡Al día siguiente comenzó a invocar para que su esposa se muera! Sentía que su esposa era la fuente de toda su infelicidad y con ella muerta, su vida sería mejor. Invocaba daimoku todos los días, día y noche, como si no existiera el mañana. 

Después de un tiempo, mientras invocaba, comenzó a preguntarse por qué su matrimonio era tal lío. Cuando comenzó a reflexionar, de repente se dio cuenta que muy a menudo llegaba a su casa   no con un muy buen humor. Después, se dio cuenta que era autoritario con su esposa, lento en alabar y rápido en quejarse. Prometió ser una persona más considerada. Por lo menos uno de ellos debía actuar civilizadamente, sintió. 

A medida que pasaban los días, se dio cuenta que también su actitud cambiaba. Comenzó a ver las cosas con una luz diferente. Procuraba entender el  lado de su esposa en los desacuerdos. Al principio, su esposa estaba inquieta con los cambios de su actitud, pensando que la estaba por poner en alguna clase de humillación, pero cuando vio que los cambios eran genuinos, comenzó a cambiar también. 

Cuándo llegaba a su casa, le preparaba sus comidas favoritas, le preguntaba acerca de su día y lo escuchaba con mucha atención. Estaba llegando cerca de los 100 días y pensaba acerca de cuánto su esposa había mejorado, tanto como la mujer que había conocido y de la cual se había enamorado. Comenzó a sentir que sus emociones habían regresado y que él pensó que habían desaparecido hace mucho -- el amor, la paciencia y la comprensión. Se sentía emocionado por cuánto su ambiente cambió y comenzó a traer obsequios a su hoga, para su esposa como flores y notas de amor. 

Comenzó a alagarla y a la forma cómo lucía. Ella empezó a mostrar más cariño. A esta altura, él había comenzado verdaderamente a invocar por la felicidad de su esposa así como también por la continua felicidad de ellos juntos. 

Cien días pasaron. El Sr. y la Sra. C asistieron a una reunión de diálogo donde el señor que le había dado al Sr. C el consejo de los 100 días le preguntó cómo iban las cosas. El Sr. C le contestó que al comienzo de los 100 días estaba invocando para una cosa pero que al final, invocaba por algo enteramente diferente. Dijo, "pensé que sabía lo que quería para mejorar mi vida." 

Le contó al responsable acerca de su secreto deseo para que su esposa se muera, pero dejó de pensar de esa forma cuando su esposa cambió. El responsable le indicó: "Usted dijo que quería  que su esposa muriera. Pero fue su propia negatividad la que murió, llevando consigo la negatividad de su ambiente, inclusive la negatividad de su esposa, también. Usted cambió su ambiente cambiando usted mismo, cambiando sus acciones. 

"A menudo escuchamos que cada acción tiene una reacción, pero el Budismo de Nichiren Daishonin nos enseña que cada acción y reacción momentánea tiene 3,000 manifestaciones posibles. Invocando Nam Myoho Renge Kyo, siempre podemos elegir nuestros propios senderos de acción. Invocar simplemente abrió sus ojos a la verdad que estaba siempre dentro de usted." El Sr. C recibió lo que él realmente quería, lo que él realmente necesitaba. 

Yo siempre recordaré esta experiencia, que me recuerda que yo, como el Sr. C, siempre he alcanzado en una forma u otra cualquier cosa por lo que he invocado. Una persona debe invocar con la fuerte determinación y haciéndolo así cosechar muchos beneficios. Sé que yo lo he hecho. 

[Publicado el 24 de enero de 1997, La Tribuna de Mundo World Tribune SGI-USA]